
Historia & Docencia. Diciembre 2025 | año 15 | n. 14 | pp. 148-175
DOI: 10.56149/3046-420x.2025.01.06
171
Ashley deLeón
Calderos, hechizos, reliquias y poder: magia, género y medicina en el Occidente medieval
en la castidad y toda honestidad; proveyó de los predios necesarios a las iglesias,
monasterios y cualquier lugar santo, y los distribuyó con una voluntad tan ge-
nerosa y bien dispuesta que por aquella época se pensó que en su celo servía a
Dios no como reina, sino como su verdadera sierva, ella a la que ni el poder real
de sus hijos ni la ambición terrenal ni su riqueza arrastró a la ruina, sino que su
humildad la elevó a la gracia17 (Greg. Tur., Hist., 3.18; 2022).
En este pasaje Clotilde no solo es descrita con todas las propiedades
ideales ancladas a lo femenino, sino que, además, sirve como ejemplo a
seguir para construir ese modelo de femineidad controlado y aprobado
por la Iglesia, enfrentado a representaciones de la femineidad que encarnan
el polo de la transgresión.
A través del recorrido histórico desde la Antigüedad tardía a los al
-
bores del mundo medieval, podemos evidenciar que, si bien no existían
deniciones rmemente pautadas, la magia y sus agentes —los magos—
encarnaban un peligro real para la mentalidad de los hombres y mujeres
de la naciente cristiandad occidental.
A medida que transitamos el período medieval y nos acercamos a la
Baja Edad Media, nos encontramos con límites un tanto más claros que,
a su vez, permiten condenas y persecuciones focalizadas y rigurosas.
Cuando damos un paso más y nos adentramos en la Modernidad nos
encontramos con vestigios que demuestran una estabilidad que responde
a elementos mucho más delimitados. Podríamos plantear que un ejemplo
de esto es el Malleus malecarum, el manual de la Inquisición. Aquí ya se
sabía a ciencia cierta qué debía perseguirse y cómo debía castigarse a estos
transgresores previamente denidos. Ami saber, debemos entender esto
como la culminación de un proceso que comienza a gestarse —con todas
las dicultades y confusiones que ello conlleva— en la Alta Edad Media.
17 «Chrodigildis vero regina talem se tantamque exhibuit, ut ab omnibus honoraretur; assidua in ely-
mosinis, pernox in vigiliis, in castitate atque omni honestate puram se semper exhibuit; praedia eclesiis,
monastyriis vel quibuscumque locis sanctis necessaria praevidit, larga ac prona voluntate distribuit,
ut putaretur eo tempore non regina, sed propria Dei ancilla ipsi sedolo deservire, quam non regnum
liorum, non ambitio saeculi nec facultas extulit ad ruinam, sed humilitas evexit ad gratiam» (Greg.
Tur., Hist., 3.18; 1951).